Ser “ingoogleable”, bendición o maldición – gracias @bbcmundo


Redacción – BBC Mundo
*Extracto @gabrielcatalano

La ‘ingoogleabilidad’ significa cada vez más privacidad

Cameron Hulett, director ejecutivo de marketing digital en Undertone

Una firma que escogió llamarse a sí misma ‘367’ podría entender que su nombre es como pegarse un tiro en el pie, ya que cuando la gente lo busca en Internet se encuentra con varias rutas de buses antes de llegar a la empresa.

Una situación similar podría enfrentar un persona con un nombre común al tratar de promover sus publicaciones. Mark Smith en un buscador puede resultar en miles de otros Mark Smiths antes de llegar al que realmente es.

Pero hay quienes buscan intencionalmente ser ingoogleables. Leer más “Ser “ingoogleable”, bendición o maldición – gracias @bbcmundo”

Las palabras del mundo digital llegan al diccionario – por @TomChatfield


Tom Chatfield, experto en cultura digital – Para BBC

Varios diccionarios han incluído entre su vocabulario términos de uso frecuente en los escenarios digitales.

(…) la legión de expresiones como ‘PLOP’ (el sonido de un desmayo), quejidos como ‘Auch‘ y técnicas de redes sociales para hacer más dramática la escritura como #YomeEntiendo.

En cada caso la línea divisoria es enormemente generacional, con un toque de esnobismo y estética. Sin embargo, incluso las divisiones aparentemente obvias entre lo viejo y lo nuevo se pueden analizar más a profundidad.

Cuando el Diccionario Inglés de Oxford dio el salto y agregó a su vocabulario algunos “acrónimos notables” en marzo de 2011, como OMG –por la expresión en inglés “Oh Dios mío”’, o LOL, que en inglés significa “reírse en voz alta”; o FYI –cuya traducción en español es PSI o para su información, aclaró que la primera vez que se reportó el acrónimo OMG fue en una carta de 1917 de nada más y nada menos que Winston Churchill.

Incluso la personificación más emblemática de la mensajería en línea, el emoticón – caras felices o tristes dibujadas con signos de puntuación -:) o :(-, fue alguna vez publicado en el siglo XIX por la revista satírica Puck bajo el título “El arte tipográfico”.

Nos hemos acostumbrado tanto a decir en voz alta cosas como “puntocom” que nos olvidamos de que estamos hablando en signos de puntuación.”

Tom Chatfield

Pero sería perverso pretender creer que no hay nada inusual en la era de Internet. Al menos en el abandono de las palabras habladas como el motor del cambio lingüístico hacia el acto de escribir en una pantalla.

Nos hemos acostumbrado tanto a decir en voz alta cosas como “puntocom” que nos olvidamos de que estamos hablando en signos de puntuación.

La velocidad en la comunicación hoy está sincronizada con la velocidad con la que las palabras son adoptadas. Bicicletas, automóviles y teléfonos fueron palabras que tomaron décadas en ser parte la vida diaria, como palabras e incluso como objetos.

Con la gran oferta en línea, el éxito puede ceñir el mundo en cuestión de meses. Me burlé cuando escuché por primera vez el término Twitter. Ahora lo acepto tanto como el verbo “googlear” -buscar en Google- que se ha convertido en parte activa de decenas de idiomas en el mundo.

 

Donde el hábito lidera, el lenguaje lo sigue

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Robert Picard: Se han acabado los tiempos de los grandes beneficios publicitarios en los medios


Robert PicardRobert Picard, director del Reuters Institute de Oxford, ha afirmado que las empresas informativas tienen futuro pero que deberán afrontarlo con menos ingresos y ofrecer contenidos más claramente segmentados.

El responsable del Reuters Institute afirmó, durante su intervención en un seminario en el Consello da Cultura Galega, en Santiago de Compostela, que se han acabado los tiempos de los mercados masivos y de los grandes beneficios publicitarios, informó esta entidad en un comunicado.

Picard expresó su convicción de que los desafíos del periodismo y de las empresas informativas del siglo XXI “no están simplemente relacionados con la creación de valor para los consumidores, sino también con la creación de valor para ciudadanos y sociedad y eso supone destacar nuevamente la información que ayuda en las vidas de las personas, fortaleciéndolas como ciudadanos y ayudándoles a participar y a implicare socialmente”. Leer más “Robert Picard: Se han acabado los tiempos de los grandes beneficios publicitarios en los medios”

The ethics of brain boosting

The idea of a simple, cheap and widely available device that could boost brain function sounds too good to be true.

Yet promising results in the lab with emerging ‘brain stimulation’ techniques, though still very preliminary, have prompted Oxford neuroscientists to team up with leading ethicists at the University to consider the issues the new technology could raise. They spoke to Radio 4’s Today programme this morning.

Recent research in Oxford and elsewhere has shown that one type of brain stimulation in particular, called transcranial direct current stimulation or TDCS, can be used to improve language and maths abilities, memory, problem solving, attention, even movement.


http://www.ox.ac.uk/media/science_blog/brainboosting.html
Science
Jonathan Wood

electric brain stimulation

The idea of a simple, cheap and widely available device that could boost brain function sounds too good to be true.

Yet promising results in the lab with emerging ‘brain stimulation’ techniques, though still very preliminary, have prompted Oxford neuroscientists to team up with leading ethicists at the University to consider the issues the new technology could raise. They spoke to Radio 4’s Today programme this morning.

Recent research in Oxford and elsewhere has shown that one type of brain stimulation in particular, called transcranial direct current stimulation or TDCS, can be used to improve language and maths abilities, memory, problem solving, attention, even movement. Leer más “The ethics of brain boosting”

TEDGLOBAL / WHERE IDEAS MEET & MATE

Fresh from Oxford, Contagious’ co-founder Paul Kemp-Robertson offers his perspective on the world’s most intense conference experience…

It’s not always easy being an Adland native in the crowd at a TED conference. If you haven’t saved the world or don’t own enough liquid capital to die trying, then the whoops that greeted this jibe from economist Tim Jackson can make you feel like a dumb jock who’s accidentally stumbled into the Chess Club Christmas party.

But maybe that’s just my insecurity and the nagging suspicion that my soul has been stress-fractured thanks to 20 years of commentating on the mechanics of mass consumption. When the biggest task you’ve recently completed is a speech on ‘advertising as a conversation’ and you’re suddenly surrounded by AIDS activists, women’s rights campaigners, MIT brainboxes and people who’ve spent their retirement fund building an eco-school in the middle of a jungle, it’s hard not to feel just a teeny bit marginalised and shallow. But then, I guess, such abrupt introspection is actually part of the value of TED. The compressed intellectual energy of the 18-minute speeches certainly dragged this editor out of his corporate cocoon and berated and beguiled him in equal measure.


‘We spend money we don’t have on things we don’t need to impress people we don’t care about.’

Fresh from Oxford, Contagious’ co-founder Paul Kemp-Robertson offers his perspective on the world’s most intense conference experience…

It’s not always easy being an Adland native in the crowd at a TED conference. If you haven’t saved the world or don’t own enough liquid capital to die trying, then the whoops that greeted this jibe from economist Tim Jackson can make you feel like a dumb jock who’s accidentally stumbled into the Chess Club Christmas party.

But maybe that’s just my insecurity and the nagging suspicion that my soul has been stress-fractured thanks to 20 years of commentating on the mechanics of mass consumption. When the biggest task you’ve recently completed is a speech on ‘advertising as a conversation’ and you’re suddenly surrounded by AIDS activists, women’s rights campaigners, MIT brainboxes and people who’ve spent their retirement fund building an eco-school in the middle of a jungle, it’s hard not to feel just a teeny bit marginalised and shallow. But then, I guess, such abrupt introspection is actually part of the value of TED. The compressed intellectual energy of the 18-minute speeches certainly dragged this editor out of his corporate cocoon and berated and beguiled him in equal measure. Leer más “TEDGLOBAL / WHERE IDEAS MEET & MATE”