Dinerotaxi.com – Manuel Torino @manutorino


Revista Apertura

Dos amigos crearon una app para que conseguir un vehículo no sea una odisea.

 “¡Taxi!” El clásico grito a mano levantada en las calles porteñas corre riesgo de entrar en la lista de costumbres argentinas en desuso por la irrupción de las nuevas tecnologías. A la proliferación de servicios de radio-llamada, ahora, aparecen nuevas formas de pedir un taxi en Buenos Aires. Conocedor de la idiosincrasia del mundo negro y amarillo por ser tercera generación de una familia vinculada al negocio de los taxis, Matías Biglieri (28) creó, junto a Federico Scaduto (28), Dinerotaxi.com, una aplicación para smartphones a la que presentan como “la evolución del sistema de radio taxi”.

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“Sólo se necesita bajar la aplicación para que, de manera rápida y segura, enviemos el taxi al lugar donde uno está. A través de un celular o smartphone, localizamos la ubicación del usuario y le mandamos el taxi más cercano”, explican los emprendedores, ambos, expertos en sistemas y desarrollo de software, que se conocieron trabajando en Telecom. “Es fácil: en dos clicks, uno tiene un auto esperándolo. Y, además, le mandamos la información del chofer y del móvil”, agregan.

Taxi Radio
¡Taxi! Matías Biglieri, uno de los emprendedores detrás de la app.

Amabilidad, esa cualidad que perdimos


Un pequeño acto de amabilidad de parte del personal del café estadounidense Panera Bread resonó con miles de usuarios cuando los protagonistas contaron la historia en las redes sociales. Ese acto se convirtió en sensación porque ya la amabilidad no forma parte de lo cotidiano.

Todas las semanas hay una historia en Internet que gana viralidad y conmueve a los usuarios. En este caso se trata de un nieto, su abuela y la cadena estadounidenses de cafés Panera Bread. Se dio a conocer cuando uno de los protagonistas contó la historia en la página de Facebook de la compañía, resaltando la conexión entre marcas y consumidores que por momentos excede lo comercial.

La historia apareció en la revista digital AdWeek. Brandon Cook, un chico de New Hampshire que fue a visitar al hospital a su abuela enferma de cáncer, se encontró con que ella se resistía a la comida de ese establecimiento. Le dijo que lo que más quería en el mundo era un plato de sopa pero que las que le ofrecían ahí eran un desastre. Deseaba, en particular, una sopa de almejas que hace la cadena Panera Bread. Como cualquier nieto que se precie de tal, Brandon llamó a Panera para ver si la podían hacer, aunque la cadena solo la sirve los viernes. Rápidamente encontró una respuesta: habló con la gerente de la sucursal, Suzanne Fortier, que no solo le regaló la sopa sino también una caja de galletitas de parte de todos los que trabajaban allí. Leer más “Amabilidad, esa cualidad que perdimos”