Carisma: no se nace, se hace (y cómo lo aprendió Steve Jobs) | yorokobu.es


 

YorokobuMar Abad

Pensaban los griegos que el carisma era un regalo que los dioses otorgaban a solo unos pocos. La creencia duró mucho tiempo. Hablaban de ella como una cualidad mágica que venía con el paquete genético. O se traía o no se tendría jamás. Pero la ciencia ha demostrado que los griegos erraron. El carisma se construye mediante una serie de conductas aprendidas.

Esta es la teoría de Olivia Fox Cabane. Esta coach especializada en carisma, que trabaja para muchas de las 500 compañías Fortune, acaba de publicar un libro titulado The Charisma Myth: How Anyone Can Master the Art and Science of Personal Magnetism, en el que explica cómo labrarse una personalidad carismática utilizando métodos de terapias cognitivas y conductuales.

Dice Cabane que “en los últimos años, los psicólogos, sociólogos e incluso los neurocientíficos han demostrado en experimentos de laboratorio que se pueden aumentar y reducir los niveles de carisma de una persona solamente con la adopción de comportamientos específicos. Es como si se tratara del dial de una radio”.

“El carisma puede ser muy útil para desarrollar un liderazgo efectivo”, comenta la coach en una entrevista por correo electrónico. “Aunque hay ciertos costes que se han de pagar en función del tipo de carisma que uno quiera ejercer. Los líderes eficaces tienen que entender el tipo de carisma que tienen y las desventajas asociadas. El buen líder debería fomentar su tipología natural de carisma y desarrollar formas alternativas”.

Destruyendo mitos. El carisma no es algo exclusivo de los individuos extrovertidos y atractivos. “La introversión puede ser una gran ventaja para ciertos tipos de carisma. No sienten compulsión por estar en el punto de mira y eso les permite desarrollar ciertas técnicas para tener carisma”, argumenta Cabane.

“Los estudios muestran que hay muchas personas carismáticas que son introvertidas. En la sociedad occidental, ponemos tanto énfasis en las habilidades y aptitudes de los extrovertidos que los introvertidos pueden acabar sintiéndose inferiores”, comenta. “Otro mito es que para ser carismático has de ser atractivo. De acuerdo, una buena presencia supone una ventaja, pero no es una condición necesaria. De hecho, el carisma hace a las personas más atractivas”.

Qué hace a una persona carismática. “La presencia es uno de los componentes básicos del carisma. Una de las características más frecuentes para describir el carisma de un individuo es atribuirle una ‘presencia extraordinaria’. Es algo que ocurre, por ejemplo, con Bill Clinton o el Dalia Lama”, especifica Cabane.

“¿Has sentido alguna vez, a mitad de una conversación, que solo la mitad de tu cerebro está presente? Si no estás totalmente presente en una interacción, es muy probable que tus ojos vayan de un lado a otro o que las expresiones de tu rostro vayan con retraso a la conversación. Podemos creer que somos capaces de disimular que no estamos atentos, pero no es así. Si no estás presente, tu interlocutor lo ve. El carisma depende de cómo de presente estás en cada interacción”.

Pero esto es solo parte de la pócima. Igual de importantes son el “poder” y la “calidez”. “El poder es entendido como la habilidad de afectar el mundo a nuestro alrededor y la influencia sobre otros, ya sea mediante medios financieros, intelectuales, sociales o físicos. Buscamos pistas del poder de un individuo en su apariencia, en el lenguaje corporal y en la forma en la que otros reaccionan ante él”.

“La calidez es la voluntad que muestra hacia los demás”, continúa. “Esta cualidad muestra si esa persona querrá utilizar su poder en nuestro favor. Esta cercanía se mide de forma más directa que el poder, preferentemente mediante el lenguaje corporal y el comportamiento. Mediante la interacción, buscamos pistas, de forma instintiva, para evaluar la calidez y el poder de una persona. La ropa cara, por ejemplo, nos hace asumir riqueza; un lenguaje corporal amigable nos hace creer que hay buenas intenciones; una postura segura nos lleva a pensar que esa persona tiene algo en lo que confiar. En esencia, la gente tiende a aceptar lo que tú proyectas”.

¿Cómo aumentar tu carisma?  Leer más “Carisma: no se nace, se hace (y cómo lo aprendió Steve Jobs) | yorokobu.es”

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Las sucursales de McDonald’s más raras del mundo / planetajoy.com


En un cine, en un avión, en un yate. Además de ser la hamburguesería más popular, tiene locales instalados en las locaciones más extravagantes que te puedas imaginar.

McDonald’s, con su emblemática “M” amarilla, es quizás la marca gastronómica más famosa a nivel mundial. Y es que resulta muy difícil pasarla por alto: tiene más de 33.000 sucursales distribuidas alrededor del globo.

Con tantos locales, no es de extrañar que algunos sean un poco más exóticos que otros. O bastante. Debajo, te mostramos los 20 McDonald’s más inusuales del planeta.

1. TIMES SQUARE, NUEVA YORK (Foto: Tom Magliery)

2. MILÁN, ITALIA (Foto: Michael Jean)



3. NEW HIDE PARK, NUEVA YORK, EE.UU. (Foto: Chung Chu)



4. YANGSHUO, CHINA (Foto: Joshua Paul Shefman)



5. TAUPO, NUEVA ZELANDA (Foto: Kerry Myers)



6. EL MÁS GRANDE DEL MUNDO JUNTO AL PARQUE OLIMPICO EN LONDRES, INGLATERRA (Foto: Simon Q)



7. LAS VEGAS, NEVADA, EE.UU. (Foto: crisshots)



8. GHENT, BÉLGICA (Foto: harry_nl)

Cuatro tipos de carisma. Mitos y verdades de cómo llegar ser carismático | via manuelgross.bligoo.com


Enviado por Manuel Gross 

Manuel Gross

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Carisma: No se nace, se hace (Y cómo lo aprendió Steve Jobs).  

Por Mar Abad. 

Yorokobu. 

Pensaban los griegos que el carisma era un regalo que los dioses otorgaban a solo unos pocos. La creencia duró mucho tiempo. Hablaban de ella como una cualidad mágica que venía con el paquete genético. O se traía o no se tendría jamás.

  

Pero la ciencia ha demostrado que los griegos erraron. El carisma se construye mediante una serie de conductas aprendidas.

Esta es la teoría de Olivia Fox Cabane. Esta coach especializada en carisma, que trabaja para muchas de las 500 compañías Fortune, acaba de publicar un libro titulado The Charisma Myth: How Anyone Can Master the Art and Science of Personal Magnetism, en el que explica cómo labrarse una personalidad carismática utilizando métodos de terapias cognitivas y conductuales.

Dice Cabane que “en los últimos años, los psicólogos, sociólogos e incluso los neurocientíficos han demostrado en experimentos de laboratorio que se pueden aumentar y reducir los niveles de carisma de una persona solamente con la adopción de comportamientos específicos. Es como si se tratara del dial de una radio”.

“El carisma puede ser muy útil para desarrollar un liderazgo efectivo”, comenta la coach en una entrevista por correo electrónico. “Aunque hay ciertos costes que se han de pagar en función del tipo de carisma que uno quiera ejercer. Los líderes eficaces tienen que entender el tipo de carisma que tienen y las desventajas asociadas. El buen líder debería fomentar su tipología natural de carisma y desarrollar formas alternativas”.

 

Destruyendo mitos.

El carisma no es algo exclusivo de los individuos extrovertidos y atractivos. “La introversión puede ser una gran ventaja para ciertos tipos de carisma. No sienten compulsión por estar en el punto de mira y eso les permite desarrollar ciertas técnicas para tener carisma”, argumenta Cabane.

“Los estudios muestran que hay muchas personas carismáticas que son introvertidas. En la sociedad occidental, ponemos tanto énfasis en las habilidades y aptitudes de los extrovertidos que los introvertidos pueden acabar sintiéndose inferiores”, comenta. “Otro mito es que para ser carismático has de ser atractivo. De acuerdo, una buena presencia supone una ventaja, pero no es una condición necesaria. De hecho, el carisma hace a las personas más atractivas”.

 

Qué hace a una persona carismática.

“La presencia es uno de los componentes básicos del carisma. Una de las características más frecuentes para describir el carisma de un individuo es atribuirle una ‘presencia extraordinaria’. Es algo que ocurre, por ejemplo, con Bill Clinton o el Dalia Lama”, especifica Cabane.

“¿Has sentido alguna vez, a mitad de una conversación, que solo la mitad de tu cerebro está presente? Si no estás totalmente presente en una interacción, es muy probable que tus ojos vayan de un lado a otro o que las expresiones de tu rostro vayan con retraso a la conversación. Podemos creer que somos capaces de disimular que no estamos atentos, pero no es así. Si no estás presente, tu interlocutor lo ve. El carisma depende de cómo de presente estás en cada interacción”.

Pero esto es solo parte de la pócima. Igual de importantes son el “poder” y la “calidez”. “El poder es entendido como la habilidad de afectar el mundo a nuestro alrededor y la influencia sobre otros, ya sea mediante medios financieros, intelectuales, sociales o físicos. Buscamos pistas del poder de un individuo en su apariencia, en el lenguaje corporal y en la forma en la que otros reaccionan ante él”.

“La calidez es la voluntad que muestra hacia los demás”, continúa. “Esta cualidad muestra si esa persona querrá utilizar su poder en nuestro favor.

Esta cercanía se mide de forma más directa que el poder, preferentemente mediante el lenguaje corporal y el comportamiento. Mediante la interacción, buscamos pistas, de forma instintiva, para evaluar la calidez y el poder de una persona. La ropa cara, por ejemplo, nos hace asumir riqueza; un lenguaje corporal amigable nos hace creer que hay buenas intenciones; una postura segura nos lleva a pensar que esa persona tiene algo en lo que confiar. En esencia, la gente tiende a aceptar lo que tú proyectas”.

 

¿Cómo aumentar tu carisma? 

 

Existen algunas formas de aumentar el “magnetismo personal” y la forma más rápida de hacerlo, según la experta, es el método del “lenguaje corporal alpha gorila”. Esto consiste en:

“Primero, respira. No puedes imponer nada si no tienes oxígeno. Una de las primeras cosas que les pregunto a mis clientes cuando trabajamos en desarrollar un lenguaje corporal carismático es: ¿Cómo es tu respiración ahora? Si es superficial, activas una respuesta de estrés. Es difícil sentirte calmado, relajado y confiado cuando no tienes demasiado oxígeno y tu cuerpo cree que está en modo de ataque o huida. Asegúrate de que puedes respirar bien. Evita, por ejemplo, la ropa ceñida. Respira profundamente, despacio… Una respiración plena puede reducir, de forma instantánea, tus niveles de estrés, aumentar tu sensación de seguridad y bienestar, e incluso fortalecer tu sistema inmunológico. Haz la prueba. Inhala despacio mientras cuentas hasta 5, mantén la respiración durante 2 segundos y exhala mientras cuentas hasta 5 otra vez.

“Segundo, levántate y sacude tu cuerpo. Mueve tus brazos y tus piernas. Balancéalas hacia arriba y hacia abajo. Busca el equilibrio y posa tus pies fírmemente sobre el suelo. Una postura estable te ayuda a sentir y proyectar más confianza. La primera tarea de tu mente es monitorizar tu seguridad, ya sea tu habilidad de escapar de depredadores o tu habilidad de permanecer erguido”.

“Ahora imagina que eres un gran gorila. Infla tu pecho como si quisieras duplicar tu tamaño. Asume que una postura fuerte y confiada te dará más confianza y más poder. Las personas que adoptan posturas expansivas experimentan un cambio fisiológico real. En un experimento se vio que estas posiciones aumentan un 19% las hormonas que aportan reafirmación personal y energía, y reducen las hormonas de la ansiedad en un 25%”.

“Si aumenta la confianza, el lenguaje corporal actúa en consecuencia. Esto se convierte en un estímulo bioquímico y el ciclo se va construyendo sobre sí mismo. Practica y un lenguaje corporal basado en la seguridad se convertirá en tu segunda naturaleza”.

 

Tipos de carisma. 

Hay cuatro tipos de carisma en los negocios, según Olivia Fox Cabane. “Enfocado, visionario, amable y autoritario”.

El enfocado se basa fundamentalmente en la percepción de presencia. Esta actitud da a las personas la sensación de que estás plenamente con ellas, escuchándolas y absorbiendo lo que dicen. Este tipo de líder carismático hace que los individuos se sientan escuchados y comprendidos”, explica. “No minusvalores este tipo de carisma. Puede ser muy poderoso. Elon Musk, fundador de PayPal, es un ejemplo perfecto”.

El visionario hace que otros se sientan inspirados. Hace que las personas crean en algo. Puede ser muy efectivo aunque no significa que convenza a otros individuos. Es el caso de Steve Jobs. Era temido en su compañía y tenía muchos detractores dentro y fuera de la compañía, pero incluso ellos admitían que era visionario y carismático”.

El carisma amable se basa en la calidez. Conecta con el corazón de las personas y los hace sentir acogidos y totalmente aceptados. El Dalai Lama es conocido por esta cualidad”.

El carisma de autoridad se basa en la percepción de poder y en la creencia de que esa persona tiene el poder de influir en nuestro mundo. Esta forma de carisma es, probablemente, la más poderosas de todas. Nuestra deferencia instintiva hacia la autoridad puede tomar dimensiones épicas y, por supuesto, puede resultar totalmente positivo o negativo. Colin Powell y Stalin encarnan este tipo de carisma. La reacción humana toca niveles profundos en nuestros cerebros”.

 

El carisma aprendido de Steve Jobs.  Leer más “Cuatro tipos de carisma. Mitos y verdades de cómo llegar ser carismático | via manuelgross.bligoo.com”

A Unified Theory of Social Change

A Unified Theory of Social Change
Here’s the plan in three parts: First set daring, breathtaking, Apollo-like goals and deadlines for each problem we aim to tackle. Not 50 years off. Not 30 years off. Dates that people working today will still be around to be held accountable to.

Second, collaborate and communicate like there’s no tomorrow, using the collective impact modelthat brings all community players together, and aligns them on goals, and holds them accountable. And third, bring economic freedom to the nonprofit sector by employing multiplication philanthropy — that is, by investing in fundraising to dramatically increase the capital available to solve huge problems.

Gigantic goals, collective impact, and the liberation of the sector to achieve both. Converge those three things into one another like atoms in a particle accelerator and Boom! the world will start to change.


by DAN PALLOTTA | http://blogs.hbr.org/

Dan Pallotta

Dan Pallotta is an expert in nonprofit sector innovation and a pioneering social entrepreneur. He is the founder of Pallotta TeamWorks, which invented the multiday AIDSRides and Breast Cancer 3-Days. He is the president of Advertising for Humanity and the author of Uncharitable: How Restraints on Nonprofits Undermine Their Potential.

Most conversations about changing the world eventually degenerate into despair or, after a hands-in-the-air “well, anyway…” segue, they lapse into a conversation about something more practical or pressing. That’s because most discussions related to big change are about tactics rather than strategy at the scale of the question — and nothing’s more depressing than a tactical discussion when a strategic one is required. It creates the illusion of impossibility; makes us feel like we’re no match for the huge social challenges facing us. We start to doubt that they can actually be overcome.

If we want to change the world, we need a strategic plan. So here it is. Leer más “A Unified Theory of Social Change”

More Drama, Obama

It wasn’t until the end of President Barack Obama’s first full press conference in three months that a problem became clear.

In the last question of the hour-plus session in the East Room of the White House on Friday morning, Fox News correspondent Wendell Goler asked the president about the Islamic center being constructed near Ground Zero in lower Manhattan, requesting that Obama “weigh in” on the “wisdom” of establishing a “mosque” near the site of the 9/11 attack. (Goler balanced out the question with a reference to the would-be Koran-burning pastor.) Obama delivered a heartfelt, forceful, and extensive reply. He noted that a bedrock principle of the nation is that all men and women “can practice religion freely.” If you can build a church, a synagogue, a Hindu temple on a site, he said, then you should be able to build a mosque. “We’re not at war with Islam,” he proclaimed. Referring to US soldiers, he said, with his voice rising, “I’ve got Muslims fighting in the uniform of the armed services of the United States. They’re putting their lives on the line for us…They are Americans!” His point: Should they be denied the freedom to practice their religion?


— White House photo/Pete Souza

At his press conference, the president delivered an impassioned defense of religious freedom, but failed to get worked up about the No. 1 issue: the economy.

— By David Corn

It wasn’t until the end of President Barack Obama‘s first full press conference in three months that a problem became clear.

In the last question of the hour-plus session in the East Room of the White House on Friday morning, Fox News correspondent Wendell Goler asked the president about the Islamic center being constructed near Ground Zero in lower Manhattan, requesting that Obama “weigh in” on the “wisdom” of establishing a “mosque” near the site of the 9/11 attack. (Goler balanced out the question with a reference to the would-be Koran-burning pastor.) Obama delivered a heartfelt, forceful, and extensive reply. He noted that a bedrock principle of the nation is that all men and women “can practice religion freely.” If you can build a church, a synagogue, a Hindu temple on a site, he said, then you should be able to build a mosque. “We’re not at war with Islam,” he proclaimed. Referring to US soldiers, he said, with his voice rising, “I’ve got Muslims fighting in the uniform of the armed services of the United States. They’re putting their lives on the line for us…They are Americans!” His point: Should they be denied the freedom to practice their religion? Leer más “More Drama, Obama”

How TED Connects the Idea-Hungry Elite

Inside the World’s MOST EXCLUSIVE (and Most Accessible) CLUB with SPECIAL GUESTS including

Elizabeth Gilbert • Richard Branson • Jamie Oliver • Malcolm Gladwell • Ngozi Okonjo-Iweala • Barry Schwartz • Ken Robinson • Sarah Silverman • Bill Clinton • David Byrne • Bill Gates • Craig VenterJill • Bolte Taylor • Dave Eggers • Sharmeen Obaid-Chinoy • Sunitha Krishnan • Tony Robbins • Julia Sweeney • Isabel Allende • E.O. Wilson • and the chief himself, Chris Anderson!

The other day, I got an email from a new friend. The subject line read “Are you a TED talk person?”
It linked to an 18-minute video of MIT behavioral economist Dan Ariely talking about the bugs in our moral codes. Other friends have sent me videos of Eat, Pray, Love author Elizabeth Gilbert on the spiritual dimension of creativity; rocker David Byrne on how venue architecture affects musical expression; and UC Berkeley professor Robert Full’s insights into how geckos’ feet stick to a wall.

Each of these emails is like a membership card into the club of “TED talk people.” I love being a member of this club. The videos give my discovery-seeking brain a little hit of dopamine in the middle of the workday. But just as important, each one I see or recommend makes me part of a group of millions of folks around the world who have checked out these videos. What links us is our desire to learn; TEDsters feel part of a curious, engaged, enlightened, and tech-savvy tribe.


By: Anya Kamenetz

Photograph Courtesy of TED, by Marla Aufmuth, James Duncan Davidson, Andrew Heavens, Robert Leslie, Asa Mathat

TED, Speakers, Video, Bill Gates, Richard Branson

Chris Anderson: The entrepreneur bought TED in 2001. “It felt like something you could devote your life to,” he says.


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The other day, I got an email from a new friend. The subject line read “Are you a TED talk person?”
It linked to an 18-minute video of MIT behavioral economist Dan Ariely talking about the bugs in our moral codes. Other friends have sent me videos of Eat, Pray, Love author Elizabeth Gilbert on the spiritual dimension of creativity; rocker David Byrne on how venue architecture affects musical expression; and UC Berkeley professor Robert Full’s insights into how geckos’ feet stick to a wall.

Each of these emails is like a membership card into the club of “TED talk people.” I love being a member of this club. The videos give my discovery-seeking brain a little hit of dopamine in the middle of the workday. But just as important, each one I see or recommend makes me part of a group of millions of folks around the world who have checked out these videos. What links us is our desire to learn; TEDsters feel part of a curious, engaged, enlightened, and tech-savvy tribe. Leer más “How TED Connects the Idea-Hungry Elite”

John Maxwell on Leadership: “Follow Me, I’m Right Behind You…”

Not too long ago I went to a seminar just to hear someone because I knew he charged $100,000 a day to speak. What could anyone possibly say to justify that kind of rate?

Was he going to deliver a few long and eloquent speeches? Was he going to regale us with tales of celebrities and presidents? Maybe he’d spend 5 hours telling us how he became so successful I thought. I hoped not. I could read that in one of his many books. What I was hoping for was that he might actually say something genuinely remarkable. Something life-changing. Perhaps even just one thing that I could take away…


by jeremywaite

Not too long ago I went to a seminar just to hear someone because I knew he charged $100,000 a day to speak.  What could anyone possibly say to justify that kind of rate?

Was he going to deliver a few long and eloquent speeches?  Was he going to regale us with tales of celebrities and presidents?  Maybe he’d spend 5 hours telling us how he became so successful I thought.  I hoped not.  I could read that in one of his many books.  What I was hoping for was that he might actually say something genuinely remarkable.  Something life-changing.  Perhaps even just one thing that I could take away…

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