Hallan la partida de nacimiento de Gardel y prueban que era francés


POR SIBILA CAMPS
vía clarin.com

Estaba en Toulouse, Francia, bajo el nombre de Charles Gardes.

Carlos Gardel (1933) Polski: Carlos Gardel (19...
Carlos Gardel (1933) Polski: Carlos Gardel (1933) Русский: Карлос Гардель. (Photo credit: Wikipedia)

“En el siglo XXI estamos hablando de un hombre nacido en el siglo XIX”, hace notar Juan Carlos Esteban. Se refiere a Carlos Gardel, cuya partida de nacimiento como Charles Romuald Gardes, en un hogar para madres solteras de Toulouse, publica en El padre de Gardel, el libro que escribió junto con Monique Ruffié y Georges Galopa. O sea que, después de tantas décadas de mitos y especulaciones, Gardel era nomás francés.

Esteban es una rara avis entre los investigadores del tango. Fue secretario de Industria y Comercio de la Provincia bajo la gobernación de Oscar Alende (presidencia de Arturo Frondizi), y su trabajo en el terreno de la economía agropecuaria lo ha llevado con frecuencia a Uruguay. Allí vio crecer el mito de Gardel como hijo pródigo de Tacuarembó, “una ciudad de 94.000 habitantes donde de golpe entraron 42.000 turistas por año”.

Esto lo llevó a indagar, a ponerse en contacto con José Félix, un refugiado español residente en Toulouse. Allí viven los coautores de este libro, el cuarto que escriben en equipo acerca del Zorzal Criollo desde 2001. Así, a los 85 años e Internet mediante, Esteban llegó al final de un camino emprendido diez años antes.

Berthe Gardes tenía 19 años cuando nació su hijo, el 11 de diciembre de 1890. Ser madre soltera era entonces una deshonra familiar y, expulsada del hogar, la joven terminó anclando en la Argentina, cuando su niño tenía 2 años y tres meses. Ya mayor de edad, Carlos era un indocumentado, ya que, d e haber concurrido al consulado de Francia, habría tenido que alistarse para la guerra de 1914 . Leer más “Hallan la partida de nacimiento de Gardel y prueban que era francés”

Anuncios

La Argentina de 1910 y la del Bicentenario

¿Qué se puede celebrar en este Bicentenario? Ciertamente, poco y nada. Hago mías las palabras de un periodista que hace unas horas, ante tanto bombo y platillo oficial por el Bicentenario, señaló: «No creo que se pueda festejar demasiado y por eso todos estos actos que se realizan son puro maquillaje, pura política enclenque para la imagen y para los votos. ¿Importarán los próceres? No lo creo. Si importaran, si se los honrara debidamente, no habría tantas divisiones, tanto resentimiento, odio, disputas, tanto disparate junto. ¿Importará la Patria y sus hijos? No lo creo. Hay hoy, como en otras partes de la historia nacional, demasiadas espadas sin cabezas; demasiado poder sin seso, o con seso para defender sus puros intereses, pero no los del prójimo. Demasiada mezquindad en uno y otro bando. Demasiados festivales y fuegos de artificio, pero escasa justicia social».


Vieja Recova ubicada en la actual Plaza de May...
Image via Wikipedia

Por: Orlando Vignatti
Hay una realidad incontrastable; no está dada por las mediciones estadísticas (que la refrendan, desde luego), sino por hechos sociales que suelen ser más precisos. A principios del siglo pasado, es decir, por aquellos días en que ciertamente había razones para celebrar por los cien años de la Patria, un emigrante europeo, antes de zarpar del Viejo Continente, dudaba sobre si elegir como nuevo hogar los Estados Unidos de América o la Argentina. Las corrientes más grandes de afluencia de europeos, de hecho, se dieron en el país del Norte y en la Argentina, que entonces era una nación líder en toda Latinoamérica. Entre 1906 y 1910 llegaron a estas tierras, atraídos por las bondades que ella ofrecía, alrededor de 84.000 europeos. Por esos días, el comercio exterior alcanzaba la cifra de 724.000.000 de pesos oro.

Los cien años encontraron a nuestro país entre las nueve economías más importantes del mundo, con un Producto Bruto Interno de 26 mil millones de dólares. Leer más “La Argentina de 1910 y la del Bicentenario”