el ABC -de manual- “No confundir ejecución con estrategia” // @revista_mercado // @Biz_Tec


Muchas veces los ejecutivos confunden  visión, misión, propósito, plan o un conjunto de metas, con estrategia.  Si lo hacen, ponen el carro delante del caballo.

 

Hay cinco preguntas para hacerse antes de formular una estrategia para la organización:
1. ¿En qué negocio habría que estar?
2. ¿Cómo se puede agregar valor a la empresa?
3. ¿Quiénes son los clientes ideales para el negocio?
4. ¿Cuál es la proposición de valor para esos clientes?
5. ¿Qué capacidades son fundamentales para agregar valor al negocio y diferenciar sus proposiciones de valor?

Aunque muchas compañías pueden articular una visión, una misión, un propósito o una meta, son pocas las que tienen buena respuesta para las cinco preguntas de arriba.

Mi táctica es mirarte, aprenderte como sos, quererte como sos. […] Mi estrategia es en cambio mucho más profunda y más simple. Mi estrategia es que un día cualquiera, no sé cómo ni sé con qué pretexto, por fin me necesites“, escribió alguna vez Mario Benedetti. Sin hacer de lado la belleza de su más famoso poema, ¿sabes cuál es la diferencia entre táctica y estrategia? ¿La aplicas correctamente en tu empresa?

(Via mercado.com.ar & biz-tec.mx)

En muchas ocasiones los términos “táctica” y “estrategia” son intercambiados sin mayor problema en muchas situaciones, pues incluso cuando los consultamos en el diccionario podemos encontrar características similares. Sin embargo, de acuerdo al Harvard Business Press, esta es la descripción de ambas: “La diferencia entre estrategia y táctica: la estrategia se hace por debajo de los hombros, y la táctica se hace por arriba de los hombros“.

Para ejemplificar de una mejor manera estos dos conceptos, te presentamos la siguiente tabla:

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Si bien la diferencia parece mínima, ambos conceptos deben de trabajar juntos o de lo contrario no se lograrán los objetivos de tu empresa de manera eficiente. Por ejemplo, si tienes estrategia sin táctica, solamente tienes a muchos grandes pensadores pero no una ejecución de las ideas, y si tienes táctica sin estrategia, tendrás un enorme desorden. Las organizaciones necesitan grandes alas, es decir, pensamiento estratégico, y pies, o sea la capacidad de lograr sus objetivos.

Estos son algunos ejemplos que te dejarán más claro cómo funcionan la táctica y la estrategia:

  • Estrategiaser el líder en el mercado en términos de ventas en nuestra industriaTáctica:ofrecer soluciones a un menor costo que la competencia sin sacrificar nuestro servicio por los 3 primeros años de contratos.
  • Estrategiaconectarnos con los clientes mientras están en nuestras tiendas y aumentar las ventasTácticaofrecer aplicaciones móviles basadas en la localización para las tres plataformas líderes.
  • Estrategiaconvertirse en una utilidad que se utilice en todo el mundo todos los díasTáctica:ofrecer una herramienta de comunicación global gratuita que permita interacción con amigos, como compartir información.

Es importante que transmitas la importancia de ambos conceptos en tu empresa, para que revisen que todas las tácticas sean coherentes con la estrategia para cada una de ellas, y que todas tengan una manera de ser logradas. Así lograrás una mejor organización en tu empresa y seguramente muchas de tus metas serán más alcanzables.

Link: Jeremiah Owyang

No pueden responderlas porque no se las han formulado. Entonces, misión, visión, etc, se convierten en una máscara para la estrategia. Cuando eso ocurre, se pierde la verdadera sustancia de la estrategia.  No hay fundamento para la toma de decisiones ni la asignación de recursos. Los costos se recortan indiscriminadamente y tarde o temprano, sin una estrategia como guía, el crecimiento navega a la deriva.

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Autor: Gabriel Catalano - human being | (#IN).perfección®

Lo importante es el camino que recorremos, las metas son apenas el resultado de ese recorrido. Llegar generalmente significa, volver a empezar!