Taringa!, entre el juicio y la expansión a Silicon Valley


Con un proceso judicial oral en su espalda, el sitio argentino desembarcaría a principios de 2013 en los Estados Unidos. Espera convertirse en el socio por default para cualquier empresa de Internet que busque entrar en América latina.

Image representing Taringa! as depicted in Cru...
Image via CrunchBase

Félix Ramallo
framallo@apertura.com
@felixramallo

 Nació en una época en donde los ciber cáfes eran el refugio nerd por excelencia. Sótanos en donde el calor que generaban cientos de computadoras se mezclaba con el humo de los cigarrillos y el ruido a disparos que salía de los parlantes de los que jugaban al Counter Strike.

“Parte de nuestro plan de expansión a los Estados Unidos es tener a él (Bragiel) cerca y trabajando con nosotros. A modo de ejemplo, le estaba contando una necesidad y me dijo: ‘Ah, yo conozco a alguien que es jefe de Desarrollo de Twitter, te pongo en contacto’. Y, así de rápido, ya estábamos viendo qué podíamos hacer juntos. Es muy bueno generando contactos, es como un LinkedIn humano”, compara Hernán Botbol, quien es responsable del área administrativa y legal de la empresa, mientras que su hermano está a cargo del sector de desarrollo. Ambos emprendedores coinciden en que estar en Silicon Valley les serviría para llevar al sitio a nuevos territorios y, también, plantarse como el socio por default para cualquier empresa o puntocom que quiera ingresar al mercado de América latina.


¿Cuál es su principal competidor, tanto a nivel regional como en los Estados Unidos?

MB: Competidores directos, no hay. Uno ve, siempre, la lucha Coca vs. Pepsi. No hay como otro Taringa! que pueda ser competencia directa. 

A la hora de conseguir publicidad, ¿compiten con medios, foros u otros sitios?

MB: En lo que es nuestro modelo publicitario, vemos competencia en base a la pauta o de tiempo de uso en el sitio. Cualquiera que vaya a buscar información que podría estar en Taringa! en otro lado podría ser una competencia directa. Lo que pasa es que una parte del contenido compite con un medio, por ejemplo, la parte de noticias. La de música puede competir con Grooveshark. Dependiendo de la sección o del tipo de uso que cada uno le da a Taringa!, competimos con diversos jugadores. 


“La filosofía de Taringa! es que los usuarios compartan todo lo que les resulta interesante con los demás. Ese es nuestro vértice. De ahí partimos. Fuimos armando distintos canales para que ese hecho de compartir se vuelva más fácil para el usuario, saciando sus necesidades”, sostiene Matías Botbol. Los comienzos de la historia de Taringa! se remontan a 2004, cuando Fernando Sanz creó un sitio para compartir información con sus amigos. Lo que primero desató furor entre sus contactos fue pasando de boca en boca hasta alcanzar las 30.000 visitas al año siguiente de su fundación. Al verse sobrepasado por la cantidad de usuarios, Sanz vendió el sitio por US$ 5000.
 

Los hermanos Botbol pusieron el dinero arriba de la mesa. Bajo esta nueva gerencia, las publicaciones de los usuarios se volvieron el nutriente básico de la puntocom. Éstas cambiaron con la llegada de las “comunidades”, donde los visitantes podían debatir sobre distintos temas, y, luego, con Mi Taringa!, orientado a publicaciones más simples que los emprendedores llaman microcontenido, que puede incluir fotos o textos cortos. Finalmente, la empresa decidió arriesgarse y subir un nivel con Taringa! Música, su plataforma de streaming de canciones, que fue lanzada a principios de 2012 y, actualmente, cuenta con 1500 artistas entre sus filas. La mayoría son músicos independientes que no cuentan con un sello discográfico multinacional que los respalde. 

¿Cómo fue la evolución de Taringa! Música en su primer año?

MB: Fuimos entendiendo muchas cosas de la industria de la música. Nosotros siempre fuimos chicos de Internet y, de golpe, nos empezamos a relacionar con una industria y un mercado que tiene un montón de secretos. Más con la “lucha” que hay entre las dos industrias. Fuimos entendiendo sus problemas y empezamos a vincularnos.

¿Cómo es sentarse a negociar en medio de un clima de tensión?

MB: Al principio, era fuerte. Empezamos a juntarnos en 2010 y era como hablar con el enemigo. Pero, mientras se iba dando la charla, nos empezábamos a entender y vimos que hay un montón de cosas para hacer juntos. Nuestra idea es formar alianzas y seguir colaborando con músicos independientes para que tengan todo este espacio de Internet para darse a conocer sin la espalda de un sello grande.

¿En 2010 decidieron reunirse con las discográficas por la cantidad de discos que eran cargados ilegalmente?

MB: Veíamos que había muchos músicos que subían sus discos para que la gente los descargue, poniendo sus referencias en Taringa! La propuesta que siempre les llevábamos a las discográficas era: ‘No hay que combatirlo, hay que buscar algo mejor. Necesitamos trabajar con ustedes porque, si no, no hay forma de destrabar esta situación’. El objetivo es buscar un canal para eso, para que se beneficien los usuarios. Sin cometer un acto que está en duda o no del todo claro, generando beneficios para músicos y para la industria.

Cuentan con un nicho muy independiente. ¿Tienen acuerdos con discográficas?

MB: Nuestra idea es tener todo. Desde indies a sellos grandes. Estamos muy cerca de cerrar un acuerdo. No puedo decir con cuál de los tres sellos grandes que existen hoy, que son Universal, Sony y Warner. Estamos muy bien con dos de ellos. La idea es trabajar toda América latina desde México para abajo. Eso es un caso atípico. Ellos nos dicen ‘ustedes están nadando para arriba en las cataratas del Niágara’, porque todos los casos vienen desde los Estados Unidos para la región. Para nosotros es un desafío muy grande, porque para desarrollar negocios, a veces, es mucho más costoso.

Pero no todo en la historia de Taringa! es un emoticón con una carita feliz. La causa judicial realizada por la Cámara del Libro y varias editoriales por violación de la propiedad intelectual es su principal mochila. A principios de septiembre, fue elevada a juicio oral. Pero, lejos de ponerles los pelos de punta, la noticia no parece quitarles el sueño a los hermanos. Al contrario, se desligan de ello y sostienen que el problema es de la industria en general. “Nuestro caso es el que más ruido hace. Si se escarba un poco se va a ver que todas las empresas de Internet tienen juicios por ser intermediarios y varios de cientos más que nosotros. Necesitamos que se solucione esto antes de que se vuelva algo mucho más problemático”, asegura Matías Botbol.

¿Por qué decidieron seguir con la empresa y no venderla, viendo todos estos inconvenientes?

MB: Porque el problema, en realidad, no es tan grande como se ve desde afuera. Estamos tranquilos porque creemos que tenemos grandes posibilidades de ganar. Cuando se ve el caso en sí, es muy loco. Tiene muchos errores técnicos legales.

 

Anuncios

Autor: Gabriel Catalano - human being | (#IN).perfección®

Lo importante es el camino que recorremos, las metas son apenas el resultado de ese recorrido. Llegar generalmente significa, volver a empezar!