No quiero ser tu amigo

Recuerdo que hace algunos años se puso de moda el concepto de que los padres teníamos que ser “amigos” de nuestros hijos. Con el paso de los años, muchos hemos llegado al convencimiento de que sin duda, la amistad, la confianza, la comprensión y saber escuchar han de ser ingredientes fundamentales de nuestra relación, pero personalmente creo que los padres y los hijos no somos amigos… somos simplemente padres e hijos.
Desde el boom de los Social Media, algo parecido pasa con la relación entre Marcas y sus Usuarios, Consumidores o Simpatizantes… Muchas han creído que estaba de moda “esto de ser amigos en las Redes Sociales” y se han propuesto ser mi “amigo”.


por joan jimenez | http://www.spoonch.com

Recuerdo que hace algunos años se puso de moda el concepto de que los padres teníamos que ser “amigos” de nuestros hijos. Con el paso de los años, muchos hemos llegado al convencimiento de que sin duda, la amistad, la confianza, la comprensión y saber escuchar han de ser ingredientes fundamentales de nuestra relación, pero personalmente creo que los padres y los hijos no somos amigos… somos simplemente padres e hijos.
Desde el boom de los Social Media, algo parecido pasa con la relación entre Marcas y sus Usuarios, Consumidores o Simpatizantes… Muchas han creído que estaba de moda “esto de ser amigos en las Redes Sociales” y se han propuesto ser mi “amigo”.

Mi reacción cuando una marca no personal (todavía pasa) intenta pedir mi amistad en Facebook es no aceptarla… perdona, pero no quiero ser tu amigo.

Mi reacción cuando una marca comercial me hace chistes o me habla como si fuera un colega de toda la vida en Facebook o Twitter es… ¿Tú quién eres? ¿El que lleva la Marca o la Marca?… perdona, pero no quiero ser tu amigo, solo quiero que seas mi marca.

Mi reacción cuando un Bot de twitter me saluda diciendo “¿Ya has probado el Salchichón El Butifarral del Norte? es fantástico!”, cuando acabo de publicar un tweet diciendo que no me gusta el “Salchichón” es… perdona, pero no quiero ser tu amigo, ni tampoco quiero que seas mi marca.

Se trata simplemente de aceptar que la relación natural entre Marcas y Usuarios, Clientes o Simpatizantes no puede enfocarse sobre la amistad, sino sobre el respeto y los intereses mutuos naturales entre una Marca y sus Usuarios, Clientes o Simpatizantes.

En fin… no te lo tomes a mal, pero yo no quiero ser tu amigo, solo quiero que te dediques a seguir tu camino… y si realmente fluye que seas mi marca, ya nos encontraremos.
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Este post en dos ideas:
1. No quieras ser más importante en la vida de la gente de lo que la gente quiera que seas de importante en su vida.
2. Las cosas son divinamente desnudas, somos nosotros los que nos esforzamos en vestirlas. Marguerite Yourcenar

Autor: Gabriel Catalano - human being | (#IN).perfección®

Lo importante es el camino que recorremos, las metas son apenas el resultado de ese recorrido. Llegar generalmente significa, volver a empezar!