Por avalancha de dólares en Brasil ya hay alarma por el real y festejan los argentinos

¿Víctima de su propio éxito?
La combinación de un robusto crecimiento económico (7% anual) y una de las tasas de interés más altas del mundo (10,75%) han convertido al país en un blanco irresistible para inversores extranjeros, en momentos en que se ven afectados por un crecimiento débil de la economía global.

Para los analistas el vigor de la moneda brasileña no encuentra freno. Ni siquiera “hicieron mella” los malos indicadores que emergen en los Estados Unidos ni la difícil situación europea.

“La moneda ha aguantado los embates, es muy fuerte”, sostuvo Michael Woolfolk, estratega cambiario de BNY Mellon en Nueva York.

El esquema cambiario está subordinado por la política de metas de inflación que define un sistema de flotación libre, donde el valor del tipo de cambio es determinado por el mercado.

Hasta no hace mucho tiempo, las compras de divisas de la autoridad monetaria eran “residuales” y no buscaban alterar la cotización.

Pero esta política se vio alterada en la medida en que su fortalecimiento empezó a comprometer la competitividad y el superávit comercial.

Pese a que el Banco Central viene sosteniendo que no está tratando de fijarlo en un nivel particular, los analistas internacionales apuntan a un piso de 1,70 como el punto de quiebre del Gobierno.

Para lograr ese objetivo, durante agosto duplicó las compras en el mercado de cambios (dando lugar así a la intervención más alta en lo que va del año) y en las últimas ruedas la autoridad monetaria se vio obligada a realizar una segunda ronda diaria para absorber excedentes de la plaza, algo que no hacía desde mayo.


Al descomunal ingreso de divisas del último año, en el que arribaron unos u$s93.000 M, ahora se suma el temido “efecto Petrobras”. Ofertará en el mercado acciones por u$s65.000 millones y el Gobierno busca enfrentar este nuevo aluvión de divisas. ¿Qué valor se espera para la moneda? Impacto local

Por avalancha de dólares en Brasil ya hay alarma por el real y festejan los argentinos

¿Puede ocurrir que a un país se le haga “incontenible” la lluvia de dólares que le llega desde el exterior? La respuesta es sí.

Y este resulta ser el caso de Brasil. Es que ese ingreso es de tal magnitud que las propias autoridades están enfrascadas en una dramática “lucha” con inversores extranjeros, por el impacto que esto tiene -y tendrá- en el valor de su moneda.

En este contexto, varios analistas presagian que la batalla será larga y advierten que, muy probablemente, la divisa podría sufrir grandes consecuencias.

El problema que se le presenta al gobierno no es nuevo, pues el incesante flujo de capitales provenientes del exterior viene impactando en forma recurrente en la cotización del real.

Desde que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva asumió su primer mandato en 2003, su moneda se ha fortalecido en más del doble contra el dólar, para convertirse en la actualidad en una de las divisas más sobrevaloradas del mundo.

En concreto, se necesita casi un 50% menos de reales para comprar la misma cantidad de billete verde desde tal fecha y un 33% menos respecto de la cotización de finales de 2008.

“Brasil tiene un saldo enorme: en los últimos doce meses ingresaron u$s93.000 millones al país”, manifestó el economista Marcelo Renda.

¿Qué factores se dieron para que esto suceda?:

  • El vigoroso crecimiento que experimenta su economía.
  • El volumen creciente de capitales externos de corto plazo y de inversiones de cartera directa.

Incluso, las autoridades debieron apelar a medidas tendientes a controlar la entrada de capitales, aunque en la práctica tuvieron escaso éxito.
Es así como, lo que una vez fue visto como una bendición, ahora se ha convertido hasta en una especie de “maldición”, por lo que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, ya advirtió que se tomarán las medidas que sean necesarias para impedir que la cotización del real siga dañando a los empresarios de ese país que buscan vender su productos al mundo.

En línea con esas palabras, el Banco Central ha recurrido a intervenciones múltiples e inusuales en el mercado para tratar de mantenerlo en torno de 1,72 unidades por dólar, su mayor marca en lo que va de este año.

Al respecto, “el precio del billete verde en Brasil acompañó el clima favorable de los mercados internacionales”, tal como afirmó la consultora Corretora Paulista.

¿Víctima de su propio éxito?
La combinación de un robusto crecimiento económico (7% anual) y una de las tasas de interés más altas del mundo (10,75%) han convertido al país en un blanco irresistible para inversores extranjeros, en momentos en que se ven afectados por un crecimiento débil de la economía global.

Para los analistas el vigor de la moneda brasileña no encuentra freno. Ni siquiera “hicieron mella” los malos indicadores que emergen en los Estados Unidos ni la difícil situación europea.

“La moneda ha aguantado los embates, es muy fuerte”, sostuvo Michael Woolfolk, estratega cambiario de BNY Mellon en Nueva York.

El esquema cambiario está subordinado por la política de metas de inflación que define un sistema de flotación libre, donde el valor del tipo de cambio es determinado por el mercado.

Hasta no hace mucho tiempo, las compras de divisas de la autoridad monetaria eran “residuales” y no buscaban alterar la cotización.

Pero esta política se vio alterada en la medida en que su fortalecimiento empezó a comprometer la competitividad y el superávit comercial.

Pese a que el Banco Central viene sosteniendo que no está tratando de fijarlo en un nivel particular, los analistas internacionales apuntan a un piso de 1,70 como el punto de quiebre del Gobierno.

Para lograr ese objetivo, durante agosto duplicó las compras en el mercado de cambios (dando lugar así a la intervención más alta en lo que va del año) y en las últimas ruedas la autoridad monetaria se vio obligada a realizar una segunda ronda diaria para absorber excedentes de la plaza, algo que no hacía desde mayo.

El tan temido “efecto Petrobras”
Pese a sus recientes intervenciones, el Gobierno y la autoridad monetaria podrían verse “superados” por un conjunto de factores, entre los que se destaca la colosal oferta de acciones -nada más y nada menos que por u$s65.000 millones– anunciada recientemente por la petrolera estatal Petrobras.

Para los analistas no hay lugar a dudas de que esto no hará más que desatar una fiebre incontenible de nuevos negocios y, en definitiva, otra avalancha de capitales extranjeros.

La compañía confía en captar cerca de u$s32.000 millones entre los accionistas minoritarios.

Y, si la experiencia de las otras grandes emisiones sirve de referencia, aproximadamente el 80% de esta cifra provendrá de inversores del exterior.

Esta significativa proporción es la que provoca los mayores temores a una monumental entrada de capitales al país, en la medida en que administradores de fondos de todo el mundo cambien dólares por reales para comprar esas acciones.

Un dato clave: esta cifra viene a ser la mayor oferta accionaria del mundo, ya que triplicará la realizada por el Banco Agrícola chino. Y estará destinada a financiar un agresivo programa de inversiones de la compañía.

Mariano Sardans, Director de FDI Gerenciamiento Patrimoinial, consideró que “esta operación seguramente seguirá presionando sobre la cotización del real, en especial si se tiene en cuenta que los inversores extranjeros suelen comprar una elevada proporción de los papeles que se ofrecen en Brasil”.

“No constituye un hecho menor el tamaño de la oferta, puesto que el gigante petrolero busca recaudar entre 65 y 75 mil millones de dólares para financiar inversiones”, agregó Sardans.

“El Gobierno tratará de actuar enérgicamente para impedir una apreciación de la moneda”, aseguró el ministro de Economía.

“En este sentido, es de esperar que efectivamente el Banco Central compre una parte del exceso de dólares para controlar la cotización de la moneda, pero también deberá considerar los efectos inflacionarios que esta operatoria genera, manteniendo al real inevitablemente en el camino de la apreciación”, concluyó el director de FDI Gerenciamiento Patrimonial.

“Sin embargo, poco puede hacer en materia financiera el gobierno para contrarrestar esta andanada de dólares, seducida por una tasa de interés demasiado generosa que le permite obtener utilidades importantes en el corto y mediano plazo, habida cuenta de un valor de la divisa americana que no tiende a subir”, agregó Carlos Risso, de ZonaBancos.

Es por eso que, en estos días, analistas de todo el mundo volvieron a tomar papel y lápiz para ver cómo impactará en la moneda el “efecto Petrobras”.

Y pronostican que, si ingresan de golpe poco más de u$s20.000 millones, ese volumen podría hacer bajar el tipo de cambio, sin escalas, a $1,60.

“Veremos una apreciación de la moneda porque la cifra que se piensa ofertar es muy importante y empuja el mercado hacia arriba”, destacó Fausto Spotorno, economista del estudio de Orlando Fererres.

¿Cómo impacta en la Argentina?
Una moneda brasileña más fuerte, es decir, por debajo de la relación actual de 1,70 reales por dólar es, de por sí, una buena noticia para la industria argentina y un motivo de fuerte preocupación para el empresariado del país vecino.

La razón es simple: cuanto más barato sea el dólar en Brasil –en otras palabras, cuantos menos reales se necesiten para adquirir un billete verde-, menos competitivos serán los empresarios “verdeamarelhos”, dado que se facilita el ingreso de artículos importados a su mercado y, al mismo tiempo, les resulta más difícil salir a vender al exterior.

Esto es un dato fundamental para los directivos de firmas locales, en un contexto en el que las proyecciones indican que la economía doméstica será cada vez menos competitiva, dado que deberán soportar tasas de inflación de dos dígitos por varios años. Además, el Gobierno de Cristina Kirchner dejó bien en claro que la relación peso-dólar tendrá mínimas variaciones respecto al valor actual, al menos hasta fines de 2011.

Gustavo Segré, CEO de la consultora Center Group y especialista en el mercado brasileño, fue muy práctico a la hora de explicar el nivel de “real-dependencia” que tienen los ejecutivos locales: “Hoy, si tuviera lugar una devaluación en Brasil, aunque no sea muy marcada, los industriales argentinos la vivirían como una verdadera catástrofe”.

A falta de uno, dos vientos de cola
Hoy la Argentina cuenta con dos “vientos de cola”:

  • Uno es el del muy favorable contexto para las materias primas agrícolas.
  • El otro, justamente, es el gran dinamismo del consumo interno brasileño.

En reciente diálogo con este medio, Mauricio Claverí, economista de Abeceb.com, aseguró que “todavía tenemos una paridad peso-real que nos beneficia. Es difícil que los industriales se quejen en este momento”.

La mejor forma de ver cuán grande es el colchón que tiene la Argentina frente al país vecino, es analizar el tipo de cambio real con respecto a EE.UU. y con Brasil, es decir, considerando la inflación de estos dos últimos países y la propia.

  • A la hora de los negocios con empresarios estadounidenses, el tipo de cambio es $1,22 por billete verde, muy cerca de los niveles de la convertibilidad.
  • Como contrapartida, al momento de relacionarse con firmas brasileñas, la Argentina goza de una relación de 2,28 pesos por cada real. Es decir, el peso está mucho más depreciado y, por lo tanto, el producto argentino es más competitivo.

A pesar de esto, hay nubarrones en el horizonte, dado que hay dudas sobre cuánto resistirá ese colchón con tasas de inflación como las actuales, paritarias desbocadas y un tipo de cambio totalmente “encorsetado” por el BCRA.

De cualquier manera, para los analistas, mientras continúen estas proyecciones sobre el real, el contexto cambiario seguirá siendo favorable por un buen tiempo.

Antecedente cercano
Según informó el diario de negocios Valor Económico, varios operadores que actúan en el mercado confían en que el gobierno brasileño buscará neutralizar, aunque sea en parte y asumiendo un importante costo, el “efecto Petrobras”.

La experiencia reciente sugiere que podría conseguirlo. Cuando el Banco Santander lanzó su operación local en octubre de 2009, captó 13.200 millones de reales, de los cuales 10.500 millones provinieron del exterior.

En esa oportunidad, el Banco do Brasil compró la totalidad de ese monto y no le permitió pasar por el mercado de divisas.

Una de las alternativas que se evalúa para Petrobras es que la entidad vuelva a saltear al mercado, tal como lo hizo en esa oportunidad.

Pero también se especula con que la petrolera no quiera vender los dólares que le ingresen. El plan de negocios que desarrolló para el período 2010-2014 incluye inversiones en bienes de capital por u$s224.000 millones.

Es decir, que lo recaudado con esta operación lo usará con bastante rapidez y, probablemente, vuelva a los mercados de capitales en busca de más.

Sobre llovido, mojado…
El gobierno brasileño emitiría más bonos globales este año con vencimientos a 10 y 30 años, debido al creciente apetito de inversionistas extranjeros por la deuda de ese país.

La última vez que emitió deuda fue en julio, cuando recaudó u$s825 millones, con la reapertura de su bono global 2021. El Tesoro también está considerando vender más bonos globales en moneda local.

Esta emisión podría complicar aún más la posición de la divisa ya que, según Spotorno, “si se endeuda en el exterior, esto generaría una entrada masiva de dólares y el real se apreciaría”.

¿Cuál es la situación actual de la economía brasileña?
Los números definen a la situación actual de la economía brasileña como sólida. Los datos de nivel de actividad muestran crecimiento sostenido.

Agustín Cramo, analista internacional de mercados, consideró que esta apreciación es genuina, a partir de un voluminoso ingreso de inversión extranjera.

Hoy Brasil tiene los planetas alineados y eso les permite moverse sin mayores dificultades”, agregó Cramo.

En efecto, las estimaciones para el próximo año muestran:

  • Crecimiento del PBI: 5%, en línea con el promedio histórico.
  • Desempleo: 7,8%.
  • Inflación: 4,9%
  • Resultado fiscal: -2,6%
  • Cuenta Corriente: -3,6%

En este contexto, el punto sobre el que el próximo gobierno deberá prestar más atención es este último.

Brasil ya tuvo un tipo de cambio de 1,6 reales por dólar en el 2008 y siguió creciendo”, sostuvo Cramo.

Según M&S Consultores, la consultora a dirigida por Carlos Melconian, “el mercado le sigue dando crédito barato”.

Luego de la crisis del 2008, el país se convirtió en un sinónimo de selectividad para los inversores, compitiendo palmo a palmo con el club de los “AAA” (EE.UU., Alemania, Francia, Canadá).

En este punto, “asume el rol del emergente estrella, aunque todavía las calificaciones formales no lo registren”, sostuvieron desde la consultora dirigida por Melconian y Rodolfo Santángelo.

Rubén Ramallo
© iProfesional.com

Autor: Gabriel Catalano - human being | (#IN).perfección®

Lo importante es el camino que recorremos, las metas son apenas el resultado de ese recorrido. Llegar generalmente significa, volver a empezar!