Obama: desgravaciones a la clase media, no ya a los ricos

En tren de coincidencias, la medida se anuncia justo cuando General Electric resuelve cerrar su última fábrica de lámparas incandescentes, una tecnología desarrollada por Thomas Alva Edison en 1870. En cuanto a las desgravaciones tributarias, sus ocho años de vigencia eran, a su vez, resabios del ofertismo que el entonces senador Jack Kemp le vendió a Ronald Reagan en 1981.

Era una forma extrema de monetarismo, consistente en bajarles impuestos a los ricos, confiando en que pasarían sus ahorros al resto de la sociedad vía gastos y demanda laboral. Nunca ocurrió, pero Bush volvió al ofertismo en 2001/02 y eso llevó –junto con los gastos bélicos- a un creciente déficit fiscal.

Por el contrario, Obama instaura o mantiene facilidades a las clases media y media bajas, o sea a familias que ganan US$ 250.000 anuales y menos. Los sectores prósperos, en cambio, son devueltos al esquema de 2000/01. Esto, la reforma financiera y la de asistencia social explican que tantos magnates se vuelquen a una ultraderecha religiosa proclive a excesos como el de Terry Jones, ese pastor de Florida que quiere incinerar coranes.


“El nuevo programa tributario de los republicanos es similar al de George W. Bush: menos impuestos a las clases alta y media alta. Nosotros optamos –señala el primer mandatario- por incentivar la investigación vía pequeñas y medianas empresas”.

Por un lado, la ultraderecha propone quemar ejemplares del Corán y un grupo de magnates, acaudillado por Rupert Murdoch, Glenn Beck y Sarah Palin, cuestiona la presencia de un afronorteamericano en la Casa Blanca. Por el otro, éste anuncia el fin de las desgravaciones impositivas a los estratos sociales más prósperos. Dicho de otro modo, Barack Obama desmonta el legado de Bush.
En tren de coincidencias, la medida se anuncia justo cuando General Electric resuelve cerrar su última fábrica de lámparas incandescentes, una tecnología desarrollada por Thomas Alva Edison en 1870. En cuanto a las desgravaciones tributarias, sus ocho años de vigencia eran, a su vez, resabios del ofertismo que el entonces senador Jack Kemp le vendió a Ronald Reagan en 1981.

Era una forma extrema de monetarismo, consistente en bajarles impuestos a los ricos, confiando en que pasarían sus ahorros al resto de la sociedad vía gastos y demanda laboral. Nunca ocurrió, pero Bush volvió al ofertismo en 2001/02 y eso llevó –junto con los gastos bélicos- a un creciente déficit fiscal.

Por el contrario, Obama instaura o mantiene facilidades a las clases media y media bajas, o sea a familias que ganan US$ 250.000 anuales y menos. Los sectores prósperos, en cambio, son devueltos al esquema de 2000/01. Esto, la reforma financiera y la de asistencia social explican que tantos magnates se vuelquen a una ultraderecha religiosa proclive a excesos como el de Terry Jones, ese pastor de Florida que quiere incinerar coranes.


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Autor: Gabriel Catalano - human being | (#IN).perfección®

Lo importante es el camino que recorremos, las metas son apenas el resultado de ese recorrido. Llegar generalmente significa, volver a empezar!