En el Ojo Ajeno: Mi mujer es infiel por definición

Es incapaz de demostrar la más minima lealtad o vinculación. Creo que lo hace para no sentir ataduras, no quiere comprometerse ni sentirse manejada. No sabría decir exactamente cuando empezó. Reparé en ello hace algo más de dos años… pero seguro que ha sido así desde el principio.

Estoy hablando, naturalmente, de esa manía suya de cambiar de champú y de gel prácticamente cada semana. No está en su ADN mostrar preferencia por ninguno.

Lo curioso es que sólo le ocurre en esta categoría de productos. Para el resto de cosas es razonablemente permeable al influjo de las marcas. Y hasta se declara Mercadonafílica a muerte. Pero en esta parcela concreta no hemos dado aún con el lazo afectivo o racional que desencadene la relación de marca.

La cosa no es trascendental, ni muy grave, lo sé. Yo tampoco sabría decir si mi pelo es más fosco una semana o más sedoso la siguiente, pero creo que para algún marcólogo tendrá su interés.

Esto me lleva a hacer una doble reflexión: ¿Cuántos miles de marcas, variedades, colores o fórmulas han podido comercializarse en este tiempo para que yo no haya repetido ni una santa vez? Y la segunda, como decía aquel anuncio… ¿a qué huele mi familia? [Más…]

Recuerdo que pasamos una temporada revival de Geniol y otra en que nos permitimos el bote marrón de La Toja Dermo. También nos hizo gracia revivir el Moussel de Legrain. Pero últimamente estamos en plena fase marca blanca y es un sinvivir. Cada 15 días olemos distinto. Creo que ni siquiera nuestra perra ha desarrollado un recuerdo olfativo de la familia, y como la pobre ya no ve muy bien, cualquier día se nos va detrás de los vecinos, que son de Vidal Sassoon de toda la vida.

Hablando de familias, los Herbal Essences tuvieron su momento, recuerdo varios colores, hierbas flores, todo muy primaveral… Y los Sanex, tan top of mind ellos, ni recuerdo haberlos usado, pero estadísticamente estoy seguro que al menos habrán caído un par de ellos.


por Enrique Tellechea

Champoo

Es incapaz de demostrar la más minima lealtad o vinculación. Creo que lo hace para no sentir ataduras, no quiere comprometerse ni sentirse manejada. No sabría decir exactamente cuando empezó. Reparé en ello hace algo más de dos años… pero seguro que ha sido así desde el principio.

Estoy hablando, naturalmente, de esa manía suya de cambiar de champú y de gel prácticamente cada semana. No está en su ADN mostrar preferencia por ninguno.

Lo curioso es que sólo le ocurre en esta categoría de productos. Para el resto de cosas es razonablemente permeable al influjo de las marcas. Y hasta se declara Mercadonafílica a muerte. Pero en esta parcela concreta no hemos dado aún con el lazo afectivo o racional que desencadene la relación de marca.

La cosa no es trascendental, ni muy grave, lo sé. Yo tampoco sabría decir si mi pelo es más fosco una semana o más sedoso la siguiente, pero creo que para algún marcólogo tendrá su interés.

Esto me lleva a hacer una doble reflexión: ¿Cuántos miles de marcas, variedades, colores o fórmulas han podido comercializarse en este tiempo para que yo no haya repetido ni una santa vez? Y la segunda, como decía aquel anuncio… ¿a qué huele mi familia?

Recuerdo que pasamos una temporada revival de Geniol y otra en que nos permitimos el bote marrón de La Toja Dermo. También nos hizo gracia revivir el Moussel de Legrain. Pero últimamente estamos en plena fase marca blanca y es un sinvivir. Cada 15 días olemos distinto. Creo que ni siquiera nuestra perra ha desarrollado un recuerdo olfativo de la familia, y como la pobre ya no ve muy bien, cualquier día se nos va detrás de los vecinos, que son de Vidal Sassoon de toda la vida.

Hablando de familias, los Herbal Essences tuvieron su momento, recuerdo varios colores, hierbas flores, todo muy primaveral… Y los Sanex, tan top of mind ellos, ni recuerdo haberlos usado, pero estadísticamente estoy seguro que al menos habrán caído un par de ellos.

Vivimos con alboroto la eclosión de los geles con extracto de avena, ¿quien no los recuerda?… y ahora estamos en fase extracto de olivas a saco. El caso es que desde hace un par de años, y es un ejercicio que recomiendo, leo todo lo que pone en los botes de champú y gel. Se aprende una barbaridad acerca del poder de la aceituna, el maíz, el aloe vera, la miel, las flores…pero no he vuelto a encontrar nada tan potente como lo fueron los limones del caribe.

Y aquí seguimos, semana a semana, sin dar con el resorte adecuado…. y es que el commoditismo es un virus peligroso para quienes construimos marcas.


http://www.yorokobu.es/2010/09/09/en-el-ojo-ajeno-mi-mujer-es-infiel-por-definicion/

Autor: Gabriel Catalano - human being | (#IN).perfección®

Lo importante es el camino que recorremos, las metas son apenas el resultado de ese recorrido. Llegar generalmente significa, volver a empezar!