“Qué hacer cuando usted se convierte en jefe”

Tal el título del último libro del experto en liderazgo Bob Selden, donde explica que los directivos deben aprender a delegar poder de decisión. :

Selden dice en “What to do when you become the boss”, que quienes acceden a cargos de liderazgo deben saber otorgar poder a quienes trabajan a su alrededor. El autor explica que, como elemento de liderazgo, el poder puede ser muy positivo si se deposita en manos de los empleados para que èstos se sientan en libertad de tomar sus propias decisiones sin temor a ser reconvenidos.

El poder es un elemento común de discusión en distintos ámbitos de la vida del ser humano, incluido el organizacional; el poder, cuando está demasiado concentrado o cuando es mal utilizado puede convertirse en un gran problema, obstaculizando el éxito de un equipo talentoso así este cuente con varias de las herramientas necesarias para obtener un desempeño positivo.

Pero existen facetas y enfoques que pueden hacer de él un elemento fundamental y decisivo cuando se trata de liderazgo; no el poder que concentra un líder, sino cómo éste puede hacer que quienes lo rodean vean beneficiados sus resultados gracias al poder que se les otorga.

El poder positivo

El poder se usar para fines positivos o negativos según sean las intenciones y la utilización que de él se haga. Bob Selden menciona dos tipos de poder positivo que pueden presentarse cuando se lo concibe como elemento de liderazgo:

1. El poder que sienten las personas cuando se encuentran en una situación en la que pueden tomar sus propias decisiones con respecto a su trabajo y a la forma en que deben llevarlo a cabo, sin estar dependiendo permanentemente de un directivo que tenga que dirigir todas sus acciones.

2. El poder que siente un equipo cuando logra algo que parecía imposible y que supera las expectativas de los demás, lo que se da, frecuentemente, cuando ese equipo cuenta con un líder carismático. El ejemplo que usa para demostrar esto es la forma en que Hitler logró convencer a tantos generales que eran tan poderosos que lograrían cualquier cosa.


Tal el título del último libro del experto en liderazgo Bob Selden, donde explica que los directivos deben aprender a delegar poder de decisión.

Selden dice en “What to do when you become the boss”, que quienes acceden a cargos de liderazgo deben saber otorgar poder a quienes trabajan a su alrededor. El autor explica que, como elemento de liderazgo, el poder puede ser muy positivo si se deposita en manos de los empleados para que èstos se sientan en libertad de tomar sus propias decisiones sin temor a ser reconvenidos.

El poder es un elemento común de discusión en distintos ámbitos de la vida del ser humano, incluido el organizacional; el poder, cuando está demasiado concentrado o cuando es mal utilizado puede convertirse en un gran problema, obstaculizando el éxito de un equipo talentoso así este cuente con varias de las herramientas necesarias para obtener un desempeño positivo.

Pero existen facetas y enfoques que pueden hacer de él un elemento fundamental y decisivo cuando se trata de liderazgo; no el poder que concentra un líder, sino cómo éste puede hacer que quienes lo rodean vean beneficiados sus resultados gracias al poder que se les otorga.

El poder positivo

El poder se usar para fines positivos o negativos según sean las intenciones y la utilización que de él se haga. Bob Selden menciona dos tipos de poder positivo que pueden presentarse cuando se lo concibe como elemento de liderazgo:

1. El poder que sienten las personas cuando se encuentran en una situación en la que pueden tomar sus propias decisiones con respecto a su trabajo y a la forma en que deben llevarlo a cabo, sin estar dependiendo permanentemente de un directivo que tenga que dirigir todas sus acciones.

2. El poder que siente un equipo cuando logra algo que parecía imposible y que supera las expectativas de los demás, lo que se da, frecuentemente, cuando ese equipo cuenta con un líder carismático. El ejemplo que usa para demostrar esto es la forma en que Hitler logró convencer a tantos generales que eran tan poderosos que lograrían cualquier cosa.

Habilidades que debe tener el líder…

Según Selden, una de las habilidades esenciales que todo nuevo directivo debe desarrollar es la de otorgar poder a quienes trabajan con él (o ella) de manera que se sientan capacitados para tomar decisiones inherentes al área de la que son responsables.

La habilidad está compuesta por tres componentes:

• Acordar estándares de rendimiento con cada persona de acuerdo con el rol que esta desempeña

• Delegar tareas y responsabilidades para hacer posible que las personas alcancen sus metas

• Ofrecer la debida retroalimentación a las personas acerca de qué tan buena ha sido su labor en la búsqueda de ese nivel de rendimiento acordado en un principio

[http://www.mercado.com.ar/nota.php?id=366111]

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Autor: Gabriel Catalano - human being | (#IN).perfección®

Lo importante es el camino que recorremos, las metas son apenas el resultado de ese recorrido. Llegar generalmente significa, volver a empezar!