Temor al Rechazo: este nace por la gran necesidad que tenemos de ser aceptados y amados. Para hacer más sencilla la tarea de vencer este temor, es necesario aceptar que no a todos vamos a caerle bien y no todos piensan igual que nosotros. Recordemos que cuando nuestras ideas son rechazadas podemos estar recogiendo nuevas opiniones, aprendiendo más del tema y llegando a estar cada vez más cerca de la respuesta correcta.
Temor al Triunfo: cuando ya estamos a punto de alcanzar el éxito, empezamos a cuestionarnos: ¿y si no es como lo pensaba?, ¿qué otros sacrificios tendré que hacer?, e incluso llegamos al punto de decirnos a nosotros mismos por quedarnos en nuestra zona de confort: “es mejor quedarme donde estoy, así estoy bien”. A raíz de todas estas preguntas creo que la que tiene más valor es: ¿después de todo lo que he avanzado, vale la pena rendirme?
Es normal tener miedo de convertirse en el referente de un tema o de que muchas personas dependan de sus decisiones, pero es mejor disfrutar del camino e ir avanzando y aprendiendo el cómo asumir nuestro propio triunfo decidiéndonos a ser cada día mejores.
Para aprender a aplacar o a utilizar cada uno de estos miedos es necesario que se conozca a sí mismo como también a cada uno de sus temores. No deje que éstos lo dominen, no hay mayor satisfacción que conquistarse a uno mismo y luego conquistar el éxito.
[...] Temor al Rechazo: este nace por la gran necesidad que tenemos de ser aceptados y amados. Para hacer más sencilla la tarea de vencer este temor, es necesario aceptar que no a todos vamos a caerle bi… [...]