En la naturaleza existen animales con ciertas características o comportamientos particulares que deberíamos aprender a imitar para ir adaptándolos a los distintos roles que cumplimos en el transcurso de nuestra vida profesional, sobre todo cuando nos proyectamos a ser directivos exitosos. Es por eso que hoy se habla mucho acerca de los “Tótems del directivo”, que simbolizan una transición a través de cuatro fases que inicia asumiendo características del águila y termina cuando nos convertimos en búhos tal y como lo describiré a continuación:















