¿Por qué las personas más altas ganan más dinero?


 

Hace años, un programa de la TV salió a las calles para preguntar a los transeúntes cuánto creían que ganaban dos hombres: uno de estatura media y otro alto. La totalidad de los encuestados asignaron al más alto un sueldo superior. Los participantes en aquel seudoestudio proyectaban algo que seguramente constataban en su vida cotidiana: en general, las personas más altas ocupan puestos de más responsabilidad y ganan más que las “personas verticalmente limitadas”, por utilizar el argot políticamente correcto.

El efecto de la estatura en los salarios ha sido valorado con cierta precisión por diversos estudios. El que ilustra este artículo, por ejemplo, muestra una correlación entre ambas variables: los hombres que ganan más de 10.000 dólares al mes miden 2 centímetros más que la media, mientras los “mildolaristas” miden unos 3 centímetros menos que la media, según la encueta de Gallup. Entre las mujeres, las diferencias no son acentuadas pero también existen.

Más preciso aún es el estudio que realizó en 2006 un equipo inglés con datos de 4.630 finlandeses nacidos entre 1934 y 1940: un centímetro más de estatura cuando el niño tiene 1 año de edad deviene en un aumento del 3,5% de ingresos en la edad adulta. El estudio llevado a cabo por la Universidad de Southampton halló que este vínculo se da en la más temprana infancia y, por tanto, la explicación del fenómeno no tendría que ver con el estatus sino con el desarrollo cerebral: “El crecimiento lento del niño podría ir acompañado del crecimiento lento del cerebro”.

Un estudio anterior, realizado por la Universidad de Pennsylvania en 2001, retrasaba este momento crítico en la adolescencia: la estatura que la persona alcance en este periodo determinará sus ingresos en la edad adulta (de modo que el estirón tardío es…demasiado tardío). La explicación que brindan los autores del estudio es que “Aquellos que eran relativamente bajos de jóvenes eran menos proclives a participar en actividades sociales asociadas con la acumulación de capacidades productivas, y afirmaron tener baja estima”.

Más datos: en 2004 un equipo de psicólogos de las universidades de Florida y Carolina del Norte: por cada 2,5 centímetros (1 pulgada) de estatura extra una persona gana en EEUU 789 dólares (unos 600 euros) más al año. Los autores especulan con que la explicación puede deberse a que solemos apreciar capacidades de liderazgo en las personas más altas, tal vez por un patrón heredado por el que nos sentimos más protegidos por nuestros semejantes más corpulentos.

De existir esa necesidad de estar protegidos por hombres (y mujeres) más grandes, ello debería ser extrapolable a los políticos. ¿Es así? Definitivamente: aunque la victoria por aplastamiento de Rajoy sobre Rubalcaba el pasado 20-N tiene muchas más explicaciones que los 20 centímetros que el popular saca de estatura al socialista, lo cierto es que los asistentes a las cumbres mundiales suelen ser más altos que bajos (aunque nunca falta elSarkozy de turno). En las elecciones de EEUU no es presidente un candidato más bajo que la media nacional desde 1830. Y entre los (espigados) candidatos el 58% de las veces ganó el más alto desde 1789 hasta la fecha.

Visto en GallupCNNCasacochecurrro y WebMD.